Argentina igualó de local y dejó una terrible imagen
Fue 1 a 1 ante Paraguay. Los goles fueron convertidos por Heinze, en contra, y Agüero. El equipo de Basile recién supo controlar el encuentro en el final, con más empuje que juego. Para destacar, el nivel de Demichelis y el ingreso del Kun, que dio más peso en el área. Este empate mantiene a Paraguay en la punta. Ahora se viene Perú.
De entrada sorprendió el entrenador argentino al salir a jugar con una línea de tres en el fondo bien definida, con Martín Demichelis como líbero y Fabricio Coloccini y Gabriel Heinze saliendo a encimar a los dos delanteros paraguayos.
En el mediocampo se pararon Javier Zanetti y Angel Di Marías bien abiertos por las puntas, con Javier Mascherano y Esteban Cambiasso haciéndose dueños de la zona central.
Y de mitad de cancha en adelante se pararon Juan Román Riquelme, Lionel Messi y Carlos Tévez sin posiciones fijas, rotando constantemente y complicando desde lo individual.
A los siete minutos del primer tiempo los dirigidos por Basile tuvieron su primer oportunidad clara de gol, a través de un tiro libre ejecutado por Riquelme que pegó en el palo ante la mirada del arquero paraguayo Justo Villar.
A esa altura del partido el seleccionado argentino era el amplio dominador del partido, siendo su hombre más peligroso el debutante Angel Di María, quien cada vez que le dieron la pelota desbordó por la izquierda y las dos primeras veces que lo hizo los de celeste y blanco estuvieron cerca de ponerse en ventaja.
Con Di María por izquierda y con Tévez arrancando por derecha en diagonal hacia el arco llegaba lo mejor de Argentina, que antes del primer cuarto de hora ya merecía estar en ventaja en el marcador, ante un sorprendido Paraguay.
Pero el fútbol tiene cosas que a veces son difíciles de explicar, porque a los 12 minutos salió un largo pelotazo hacia arriba y cuando la pelota iba hacia el área Argentina, Heinze no pudo rechazar y en su intento por despejar cabeceó la pelota, chocó y lesionó a Roberto Abbondanziere, marcando un gol en contra ante la presencia de Nelson Haedo.
Ese gol cambió el rumbo y la historia del partido. Hasta ese momento todo era de Argentina y a partir de la ventaja paraguaya todo pasó a ser nervios, con un inesperado protagonista del partido, como Haedo, quien iba a ser suplente, complicando a todo el fondo y el estadio Monumental se enfrió más que el clima.
Para colmo, Tévez, que era de lo mejor de Argentina, se hizo expulsar luego de aplicarle una fuerte plancha a Paulo Da Silva y el brasileño Simón no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa.




