Ante una cancha llena y un fuerte operativo se viene el gran duelo
Junio 18, 2008 por Lilibeth del Castillo · Comentar
El partido entre Brasil y Argentina comenzará a las 19:50 en el estadio Gobernador Magalhaes Pinto (Mineirao) con arbitraje de Oscar Ruíz (Colombia), con un estadio colmado y con las delegaciones de ambos equipos bien custodiadas en el camino que los trasladará desde sus concentraciones hasta el escenario del encuentro.
Durante el entrenamiento del equipo brasileño hoy a puertas abiertas se pudo respirar cómo se vivirá el partido, donde los Torcedores se acercaron en gran número para alentar a su seleccionado.
En lo que respecta a la seguridad, se pudo ver que las autoridades de la ciudad son muy cuidadosas, porque en el traslado de la delegación verdeamarella desde Ciudade Do Galo, donde concentran, hasta la práctica en el Mineirao fue custodiado por cinco camionetas de la Policía Militar y un centenar de motos que en el camino cortaron las calles para que el micro llegue más rápido a destino, incluso pasando semáforos en rojo.
Todo indica que eso será igual horas antes del partido, tanto para Brasil como para Argentina, porque así como el seleccionado local recibió el afecto de su gente en las calles también los argentinos podrían sentir el rigor por ser visitantes.
La Argentina viene de empatar como local frente a Ecuador el último domingo, en un partido en que logró rescatar un punto en el último minuto adicionado.
Brasil viene más complicado porque cayó frente a Paraguay por 2 a 0 como visitante la fecha anterior y la gente pide la cabeza del entrenador, Dunga.
Paraguay lidera el grupo sudamericano de Eliminatorias con 13 puntos, lo sigue la Argentina con 10, tercero está Colombia con 9 y cuarto Brasil, con 8, en las principales posiciones.
Pero Brasil – Argentina es un duelo aparte, un clásico, el partido que todos los hinchas, jugadores y cuerpos técnicos quieren ganar, siempre, más allá de tablas y posibilidades.
Queda claro que se trata de dos equipos imperfectos, que no están invictos y añoran sus tiempos de grandeza, mirando con estupor ambos al puntero inesperado.
El conjunto albiceleste va entonces por quebrar una racha negativa de dos derrotas consecutivas como visitante frente al rival verdeamarelho.
Pero llega después de una actuación mediocre con Ecuador, de la que para colmo quedaron dos lesionados de peso como Juan Sebastián Verón y Javier Mascherano y un suspendido como el defensor Martín Demichelis.
Todo esto complicó los planes del entrenador, Alfio Basile, para armar el equipo, quien a último momento tuvo que convocar al defensor de San Lorenzo Jonathan Bottinelli, para cubrir la baja de Demichelis.
El clásico sudamericano servirá para que alguno de los dos se recupere en estas Eliminatorias, luego de flojos desempeños.
La derrota de Brasil frente a Paraguay había caído bien de antemano y se pensaba en un panorama alentador, pero Argentina misma revivió a los brasileños con el discreto papel que mostró horas después ante Ecuador, lo que también sembró dudas en el seno del plantel albiceleste.
Este Brasil es uno de los más rústicos de los últimos tiempos y su entrenador Dunga es duramente cuestionado.

