Daniel, ¿sabés que hora es? La hora del té, TE VEO!!!
September 25, 2007 por Pablo Perie
Para los técnicos es muy difícil decir adiós cuando dirigen al club de sus amores, aunque muchos lo tildan de bostero, me parece que este es parte del tema con Daniel Alberto Passarella. Claro está que su orgullo y terquedad no la podemos dejar de lado.
Hemos visto como fecha tras fecha el Káiser ha modificado el esquema táctico, las alineaciones, ha tomado decisiones erradas y contradictorias, muchas veces hasta rayando en lo ilógico (como sentar a Ojeda y poner a Carrizo). Síntomas estos de desesperación ante la falta de victorias que tiene River.
He venido escribiendo de este tema ya hace algún rato y ahora que leo los diarios argentinos parece que todos coincidieran con lo que digo. Lo único constante en este River son los inventos de Daniel. Que solo han traído como resultado la inestabilidad del equipo, descontento entre los jugadores, dirigente e hinchas.
Ya no cuenta con el apoyo de nadie, ni si quiera de los jugadores, que se molestaron luego de que le quitara el puesto a Juan Marcelo Ojeda.
Daniel, hijo, ya vete… Te quedo grande el puesto, estas como loco y no sabes que hacer, te inventas cada cosa y no pegas una. Para males de colmo tu única esperanza está lesionado por más de dos meses quizás.
Así como uno se cree capaz y autosuficiente para cumplir con una tarea, debe saber cuándo irse, y ahora es el mejor momento porque ya más daño no se le puede hacer a este equipo. De paso te podés llevar a José María contigo, que ya que es el único que te ha apoyado, no sé si por terquedad (quizás es algo que tengan en común) o ¿por qué motivos?, porque otro con la cantidad de resultados negativos que has tenido vos estaría de patitas en la calle hace mucho rato.
Por el club, por el ídolo que sos, la estrella que una vez fuiste, por lo que más quieras, ándate viejo que nos estas rompiendo las…!

Entre los muchos desaciertos de Passarella fue cuando se equivocó con Carrizo, al poner a Ferrari por izquierda y tal vez podría haber jugado Lima por Abelairas, esto genero trágica historia del domingo contra Tigre.
El peor error del técnico es que no sabe cómo hacer para que el plantel se juegue por él, le responda en la cancha, que es donde se demuestra el compromiso. Creimos encarrilarnos de local, pero al doblar la esquina otra vez confusión, Ahumada corre a todos y los demás miran, Ortega se fastidia con lógica porque nadie está a su altura, arriba se tiran, atrás se desconcentran. Hubo un momento en que Passarella imponía respeto y temor. Y ahora… ¿quien podra defendernos?